KISS contra el fantasma del paraíso artificial
En 1978 KISS eran millonarios, muy millonarios. Sus shows
eran sold out ad continuum. El merchandising era tan exitoso que todas las
marcas pedían licencia para vender lo que fuera necesario con tal de que la
imagen del grupo asegurara unos cuantos dólares de ingresos. Poco quedaba de
los cuatro chavales de Queens NY. que se dedicaban a sudar para alcanzar el éxito.
Ahora eran personajes de comic, mezclaban su sangre con tinta roja para
colorear los especiales que Marvel Comics les dedicó. Todos disfrutaban de una
vida de lujo llena de grandes casas, apartamentos lujosos y vivían en un sueño
cargado de cocaína y royalties. Gene Simmons era la pareja oficial de Cher,
Paul Stanley, Ace Frehley y Peter Criss se rodeaban de groupies de clase alta y
modelos de playboy. El mundo entero les debía el favor de amenizar sus vidas.
Eran KISS, los más grandes, los más misteriosos, cuatro músicos más grandes que
la vida. Era su año sabático, cortina de humo para ocultar el hecho de que
Frehley y Criss estaban tan hasta el cuello de farlopa que ni podían ensayar. Sacaron
su primer recopilatorio, “Double Platinum”, que solo merece la pena por su
portada. Asistían a fiestas con Rod Stewart. Eran la hostia. Hasta que un buen día,
Bill Aucoin, cegado por la nieve colombiana, tuvo una idea horrible: KISS harían
una película para televisión.
KISS Meets The Phantom Of the Park (1978)
No es ningún secreto el hecho de que a finales de los 70,
las adaptaciones fílmicas del mundo del comic eran escasas y mediocres (¿alguien
recuerda las pelis de spiderman?) y los grandes efectos especiales eran caros,
muy caros. Pero eso no sirvió para detener la KISSmoney Machine ante la idea de
combinar “Star Wars” con “A Hard Day’s Night”; el siguiente paso era conquistar
Hollywood y, de paso crear más adeptos para la KISSterya. Podían haber rodado
una película de animación (Ralph Bakshi me viene a la mente) o un documental o
un concierto en la línea de “The Song Remains The Same” o una con los Muppets…
No. Se dejaron llevar por Hanna –Barbera productions (genios de la animación) y
acabaron rodando la peor película de la historia. Y de paso acabaron con el
grupo. Las tensiones entre el tándem Criss-Frehley y el binomio Simmons-Stanley
se gravaron al máximo durante el rodaje de este bodrio. La adicción a la cocaína
del gato y el alien era tan aguda que perdieron días de rodaje, se dedicaron a
escupir a los cámaras, a esnifar coca, a follar con groupies y demás tópicos de
la vida de un Rockstar. Gene Simmons estaba demasiado ocupado llamando a Cher y
fantaseando con una carrera cinematográfica como para ver que estaban cavando
su propia tumba. Paul Stanley se dedicaba a su folleteo tan a fondo que pasaba por alto detalles como
que el doble de Ace Frehely era de raza negra o que Peter Criss era incapaz de
vocalizar. Precisamente el bueno Peter Criss, que salía por aquel entonces con
Debra Jensen (modelo de Playboy y devoradora de gatos y polvo de ángel) pronto
se dejo llevar por la megalomanía y tuvo la brillante idea de iniciar una
carrera en solitario. Ace Frehley se contagió en un instante y les dieron el ultimátum
a Simmons Stanley: dejaban el grupo.
Ante semejante ofensa (o lo que es lo mismo, idea estúpida) se
optó por recurrir a otra cortina de humo. La máquina de merchandising
necesitaba más y más mes a mes. Era necesario algo novedoso, sorprendente. Editarían
cuatro discos en solitario, editados el mismo día y dedicados al resto del
grupo. La maniobra de marketing más desastrosa había nacido.
The Solo Albums (1978)
Sin duda, lo mejor de los discos en solitario de KISS son el
diseño de portada. Todas iguales: la cara del miembro en el frente, los créditos
en la contraportada y en el interior un poster diseñado para formar un mega
poster con el resto. Mis copias tienen la marca de las chinchetas. En cuanto a
la música… no voy a extenderme mucho. El disco de Peter Criss es una crónica de
una muerte anunciada: horrible, solo le gusta a él. Gene Simmons se decantó por
un álbum ecléctico, tan ecléctico que no hay por dónde agarrarlo: Rock FM,
funk, baladas… solo destaca un tema “See You Tonite”. Aunque si te tomas unas
birras se hace algo más pasable. Paul Stanley, la fuerza creativa en los
momento bajos de KISS, grabó un disco que es puro KISS, lleno de temas
memorables: “Move On”, “Love In Chains”, “Wouldn’t You Like To Know Me”, “It’s
Alright”. Y de regalo una balada más empalagosa que la nata montada. El verdadero
campeón de la competición (de eso se trataba) es Ace Frehley. El “Spaceman” nos
regaló un discazo de Hard Rock 70’s sin relleno alguno. “Snowblind”, “Ozone”, “Fractured
Mirror”, “Wiped Out”… Si esto fuera lo único que hubiera grabado en su vida sería
disco de culto para gourmets del Heavy Metal. Escucharlo y fliparlo. La cocaína
es opcional.
Las reacciones por parte del público fueron un adelanto de
lo que estaba por llegar. Los discos en solitario vendieron poco, muy poco. El merchandising
se mantenía, pero los discos pasaron a las cubetas de segunda mano en menos de
un mes. Necesitaban otro golpe de timón, ahora jugaban a la desesperada.
Dynasty (1979)
Para cuando entraron de nuevo en el estudio a grabar un
nuevo disco KISS ya estaban separados, el divorcio en el horizonte. Para
complacer a Peter Criss se contrató a Vinnie Poncia como productor, algo que
estalló en la cara del Gatoman. El productor de su disco en solitario le dejó
muy claro que no estaba en condiciones de tocar en el disco. Solo tocaría en un
tema “Dirty Livin’” asequible para toda clase de principiantes. Pero lo más
triste no fue la falta de aptitud de Criss, sustituido por Anton Fig, tremendo
baterista que acompañó a Frehley en su solo álbum. Lo más triste es la orientación
de los nuevos temas, en concreto uno: “ I Was Made For Lovin’ You”. No voy a
engañar a nadie, adoro este tema, la fusión perfecta entre Rock y Disco Music;
los Stones lo hicieron, Rod Stewart lo hizo, Blondie lo hicieron y nadie se
escandalizó. Pero es por culpa de esa canción que todo el disco suene
excesivamente comercial; incluso los dos temas propios que entrega Frehley,
recuperado creativamente, sufren un excesivo refinamiento. Centrémonos en las
canciones entonces. Como ya he recalcado IWMFLY es un clásico, el primer éxito de
KISS a nivel internacional, coreado en Discos de todo el mundo y Stanley no
solo entrega uno, si no dos clásicos más: “Magic Touch” y la tremenda “Sure
Know Something”. Simmons, ahora pareja de Diana Ross, se encarga del peor tema
del disco, “X-Ray eyes” y de otro clásico: “Charisma”. Y qué decir de mi
querido “Spaceman”, dos temazos nos regala: “Hard Times” y “Save Your Love”. Una
versión de los Stones “2.000 Man” de regalo y todos contentos. Bravo Ace!!! Bromas
aparte este álbum es un claro ejemplo de la situación que vivían KISS a finales
de los 70. Ya no eran un grupo de Rock, eran un producto de merchandising con
banda sonora POP. Como dijo sabiamente Simmons una vez “hasta la mierda vende”.
De todos modos, un clásico del Disco Metal.
Nuevo álbum y nueva gira. Desastrosa. Si le pegáis un
vistazo al bootleg del concierto en Largo de 1979 asistiréis al retrato de un
grupo descompuesto. No contentos con ablandar su sonido (podían haberse
inspirado en Judas Priest en lugar de Village People) ablandan su imagen. Ahora
visten capas de colores en acorde con sus portadas en solitario. Su logo es
multicolor, su público son niños y aun así se preguntan cómo no llena estadios.
El merchandising, imparable.
A finales de 1979 aparecieron en el Tomorrow Show de Tom
Snyder. Os dejo un link al video de la entrevista que habla por sí mismo. Ace
Frehley es único e irrepetible.
Ahora su gran problema tenía nombre y apellidos: Peter
Crisscuola. Los conciertos de la gira se volvieron un desastre, el hombre gato
no paraba de acelerar los tempos consumido por la cocaína y para joder al grupo
se dedica a ralentizarlos para después acelerarlos aun más. El grupo se reúne y
deciden lo inevitable: fuera Peter Criss. Se mantendrá en nomina, pero no
tocará en el siguiente disco. Bill Aucoin persuade al grupo para darle una
segunda oportunidad, pero las cosas salen peor. Hora de grabar un nuevo disco y
hacer como que no pasa nada. Clásica KISSmaniobra.
Unmasked (1980)
El inicio de década para KISS supuso una repetición de los defectos
del álbum anterior. Repito, podrían haberse inspirado en Judas Priest pero, por
mucho que Paul Stanley ladre lo contrario, estaban muy cómodos con su repentino
éxito internacional. Nuevamente Anton Fig se encarga de las baterías, aportando
un técnica que Peter Criss no alcanzaría ni en sueños. Pero el público, al
igual que hizo con “Dynasty” no pareció encontrar diferencia alguna entre el
estilo básico y rudimentario de Criss y la técnica metronómica de Fig.
Nuevamente Vinni Poncia se encarga de ablandar el sonido del grupo. Nuevamente
Paul Stanley fabrica hits discotequeros, con “Shandi” como nuevo hit single.
Nuevamente Simmons entrega material mediocre, a excepción de “She’s So European”.
Nuevamente Frehley… esta vez “The Spaceman” se pone tierno y compone el mejor
tema del disco “Talk To Me”, puro Power Pop y dos temas más que aceptables “Two
Sides Of The Coin” y la divertida “Torpedo Girl”. Un disco flojo, con
aportaciones de Peppy Castro (The blues Magoos) y un tema compuesto por un
escritor ajeno a la banda, “It’s That You?”. Lo mejor, la portada y el poster
interior.
El momento inevitable llegó con la grabación del video para “Shandi”.
Peter Criss se despedía del grupo para iniciar una carrera en solitario que acabaría
(sorpresa!!) en desastre. Pero la máquina de hacer dinero no podía para ni un
minuto y la hora de encontrar sustituto para Criss había llegado.




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