Muerte y Venganza
A estas alturas los pocos que leéis este blog me daréis la razón cuando digo que cada cambio en el seno de KISS siempre conllevó una desgracia. Cuando Peter Criss abandonó la nave se ahogo en el pozo de las adiciones. Ace Frehley tuvo que dejarlo para salvar su cerebro de una depresión irrevocable. Vinnie Vincent fue expulsado por sus ataques de megalomanía. Mark St. John enfermó sin poder si quiera dar un solo concierto. Pero el pobre Eric Carr no se salvó. Algo que resulta macabramente irónico, ya que el pequeño zorro fue el miembro más querido por los fans durante los ochenta, no actuó como un simple sustituto y nunca puso en riesgo el futuro del grupo. Pero el destino quiso que la muerte se cruzara en su camino.
En 1991 KISS graban una versión de Argent (grupo de Rod
Argent tras la disolución de The Zombies) para la película “Las Locas Aventuras
De Bill y Ted” con Bob Ezrin a la producción, pero en lugar de Carr se optó por
el mercenario mas mercenario de todos: Eric Singer, baterista lleno de técnica
pero carente de feeling. La salud del aun baterista oficial era muy frágil,
pero se empeñó en rodar el video y cantar una línea a capella, toda una muestra
de coraje. Fue su última contribución a un grupo que debería recordar todos los
días de su vida lo importante que supuso su aparición y su aportación a la hora
de mantener la nave a flote. Dios lo bendiga.
Pero, esto es KISS, nunca lo olvidéis y si un miembro lo
deja o muere, no importa, se sigue dando la vara, la máquina de hacer
KISSdolares no puede parar. Nunca. Por suerte decidieron grabar un álbum en
condiciones, eliminando el recuerdo de la cadena de discos desastrosos que
despacharon en los ochenta. Era el momento de la venganza. Que miedo !!!.
Revenge (1992)
En 1992 el panorama musical había cambiado. Los grupos de
Glam Metal eran objeto de burla constante. El sonido del Rock clásico de los
años 70 volvía a estar de moda. El Heavy Metal se estaba volviendo simplemente
Metal y el Grunge, ese subproducto para adolescentes incultos e impresionables
orquestado por Geffen Records, era el termino de moda. Gracias a Bob Ezrin y a
su manager Larry Maze el binomio Simmons Stanley entró en la nueva década con
un puñetazo sobre la mesa. No es que el disco sea increíble, simplemente tiene
una buena producción que, sorpresa, ha caducado tan mal como la mayoría de los
discos de Hard Rock de la época. Solo para nostálgicos. Es en este disco que
Gene Simmons vuelve a colaborar activamente en KISS, impulsado por su manager,
que le recuerda que es el demonio del rocanrol y no una estrella de Hollywood;
el disco arranca con “Unholy” (compuesta a medias con el bueno de Vinnie Vincent,
que rápidamente la lía parda de nuevo) canción que deja claro que el sonido se
endurece. Pero no del todo, Paul Stanley no es capaz de abandonar su papel de Rocanrol
Casanova y entrega canciones que no son mas diferentes de las que componía en
los ochenta, con la misma temática
“Titties and Beer” intacta; “Take It Off” es un claro ejemplo. El resto
de disco lo componen canciones que van de lo contundente (“Tough Love”, “Spit”)
a lo bochornoso (“Everytime I Look At You”) y por supuesto un par de hit
singles como son “Domino” y “I Just Wanna” junto con el mencionado “Unholy”, clásicos
de la KISStoria moderna. También incluye un tema tributo a Eric Carr, una jam sesión
grabada en la gestación de “The Elder”; puro oportunismo. Para completar el
paquete se recurrió a Hugh Syme, portadista de Rush. Un clásico menor.
Una vez finalizado el disco se prepararon para una nueva
gira. Eric Singer había tocado en casi todos los temas del disco, pero no
formaba parte del grupo. Después de discutir si querían tener a un baterista
con pelo rubio en la banda (clásico momento estúpido) optaron por admitirlo
gracias a la intervención de Stanley. Nueva formación de KISS y carretera y
manta. Se “graban” unos shows y se edita “Alive III”, acompañado por dos VHS, “Konfidential”
y “Extreme Close-Up”. Sobre “Alive III” no voy a decir nada y menos sobre “Konfidential”
la versión video del disco. Sin embargo “Extreme…” es un documento que en la época
sirvió para revisitar el legado del grupo de manera honesta. Honesta según los parámetros
de Stanley Simmons, obviamente. Lleno de grabaciones de la época clásica, la única
aceptable del grupo, anticipaba sin quererlo lo que el futuro traería.
Tras la gira con la nueva configuración de KISS se iniciaron
una serie de proyectos. El primero un libro, el documento definitivo de la
historia del grupo compilado por un tal Tommy Thayer bajo la ordenes de los
jefes de KISSlandia. El segundo fueron las famosas KISS conventions,
organizadas también con la asistencia de Thayer, todo un lujo para los amantes
de KISS, en las que hubo apariciones por parte de viejos miembros del grupo. Pero
el proyecto definitivo fue el tributo “KISS my ass”. Inspirados en un tributo
bootleg titulado “Hard To Believe”, de escucha indispensable, decidieron reunir
a unos cuantos músicos jóvenes y exitosos que habían crecido escuchando a KISS para
que versionaran sus clásicos y para acompañarlo editaron otro VHS, el que me
introdujo de lleno en el grupo. Dejad que me lleve por la nostalgia una vez más.
Recuerdo estar en el mejor bar de rocanrol de la historia y
escuchar la versión de “Deuce” que Lenny Kravitz y Stevie Wonder (!!!) se habían
marcado en el tributo. Hice un par de preguntas y alguien me confirmó que era
una versión de KISS. Yo nunca les había prestado atención, para mi eran un grupo
de Heavy Pop que en el pasado se maquillaban y solo había visionado Exposed en
una demostración sin sonido de Laser Disc (ese Laser Disc, hurra) en un centro
comercial. Me gustaban sus portadas de los 70, algo sencillo si eres un adolescente
obsesionado con los comics, pero la gente me despistaba con sus opiniones al
respecto de su música; unos decían que eran unos maricas, otros que molaban más
con maquillaje, otros que molaba más Vinnie Vincent Invasion !!!. Un puto lio. Me
arriesgué a comprar “Double Platinum”, pero no me convencía, faltaba algo. Un buen
día de colgar clase me compre el VHS de KISS my ass y al volver a casa mi concepto
del grupo cambió. En cuanto arrancó “Parasite” mis ojos se abrieron como
platos, no me lo podía creer, esos cuatro freaks no solo se mandaban un espectáculo
de la hostia, también se lucían con temas de Heavy Metal 70’s increíbles. Dejémonos
de actos nostálgicos, retomemos la historia.
En el transcurso de un de las KISSconventions surgió la idea
de grabar uno de esos Unplugged tan populares en los noventa y tan olvidados y
fuera de lugar en el Siglo XXI. Sin comentarios. No me gusta, KISS son un grupo
que no funciona en acústico, KISS son guitarras eléctricas a todo volumen y disfraces
exagerados, no una panda de Cock Rockers intentando sonar a CSN. Lo único reseñable
es la participación de Ace Frehley y Peter Criss. La reunión estaba en boca de
todos. Todo el mundo estaba excitado ante la idea de una posible reunión. Nadie
esperaba lo que ese deseo cumplido traería consigo.

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