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El disco de la ruptura. En realidad el disco de la ruptura parcial.
Este es uno de esos discos grabados bajo la influencia de las circunstancias.
Dos acontecimientos impactaron de lleno en el proceso de creación de este
disco. La primera, la explosión del Punk, que con su onda expansiva golpeó a la
industria discográfica, replanteando muchos de los conceptos que la sustentaban.
Mientras unos artistas de la vieja escuela se decantaban por la música Disco
para mantener su carrera “fresca”, otros (me viene a la mente “Some Girls” de
los Stones) decidieron adoptar los modales del Punk, volviendo a lo básico, a
las grabaciones despojadas de todo artificio, directas al grano. Principalmente,
el Punk se trataba de una filosofía, el “hazlo
tu mismo” y quien mejor que el propio Todd Rundgren para demostrarlo, no en
vano fue pionero de esa actitud hacia la música. La siguiente circunstancia que
orbita alrededor de este disco es la ruptura del genio de Philadelphia con Bebe
Buell. Ruptura parcial, porque a pesar de que la otrora modelo de Playboy se había
convertido en la groupie oficial de las estrellas del Punk y la New Wave, esta seguía
viviendo bajo el mismo techo que él, cobijándose embarazada de la futura diva
del cine e hija de Steven Tyler (Aerosmith) Liv Tyler.
Grabado en su estudio casero, situado en Mink Hollow Road
(de ahí el título), supone un regreso a sus primeros discos, especialmente cercano
al espíritu pop de “Runt. The Ballad Of Todd Rundgren” y acaba siendo el
primero en el que se encarga de toda instrumentación (muy rudimentaria en
ocasiones, p.e. la percusión), ya que Something/Anything? sólo (¿sólo?) contiene
tres caras grabadas a solas en el salón de su casa. Desde la portada Rundgren nos
observa con rostro afligido, cansado y más maduro. Atrás quedaron las noches en
el Max’s Kansas City, la melena multicolor, el peyote, el Prog Rock excesivo de Utopia y la Psicodelia
Surrealista de AWATS, ahora es el momento de descansar y replantearse las
cosas. Todd R. se siente abatido y necesita purgar unas cuantas heridas con la grabación
de un disco como terapia. Y el resultado merece la pena.
Divido en dos caras (The Easy Side/The Difficult Side) a
petición de la compañía, temerosa de ahuyentar
al público (¿?), los surcos del vinilo contienen algunos de los mejores momentos
de la carrera de Rundgren. A mi nada humilde modo de ver, este disco es un
disco invernal, casi navideño y lo digo porque comienza de manera jovial con “All
The Children Sing”, pero rápidamente se tiñe de tristeza, añoranza de los seres
queridos, impotencia ante las injusticias del mundo… “Can We Still Be friends?”
se pregunta Todd en el segundo corte. Obviamente dedicada a Bebe Buell, esta
balada es el Hit Single del álbum; similar en cadencia y en temática a “Hello
It’s Me”, reflexiona sobre la posibilidad de mantener una relación ya rota, basándose
solamente en la amistad. “Hurting For You” es el reproche del amante
descorazonado hacia la otra persona, una canción de corte tranquilo, coronado
con un solo de guitarra marca Todd R., comedido pero no exento de virtuosismo,
y los arreglos de sintetizador la aproximan a la naciente New Wave. “Too Far Gone”
es un regreso total al Rundgren de S/A con su ritmo juguetón y una letra que
expresa esa sensación de estar perdido, demasiado perdido como para volver.
Todd siempre se ha distinguido por un sentido del humor propio y, a veces,
absurdo y nunca dejó de demostrarlo en sus discos. Aquí nos regala “Onomatopoeia”,
un corte tan tonto como divertido en el que nos muestra lo que puede hacer con
sus nuevos juguetes para el estudio. “Determination” cierra “la cara fácil” del
disco, dejando claro que ante todo, Rundgren es un artista de sensibilidad pop
capaz de competir con las nuevas tendencias retomando su destreza como
compositor de singles perfectos.
La cara difícil se abre con “Bread”, tremendo tema en el que
muestra su aflicción ante lo injusta que es una vida llena de hambre e indiferencia;
sus arreglos sencillos y percusión precisa nos trasladan a una realidad oculta
que solo a veces queremos ver. Esa realidad se ve retratada en forma de balada tristona
en el siguiente corte, “Bag Lady” con Todd al saxo y haciéndose a si mismo unos
coros lánguidos, a punto de estallar en lagrimas de impotencia. “You Cried Wolf”,
hermana de “Wolfman Jack” es una canción de aires soul, ideal para intercambiar
instrumentos en directo de modo que el “ermitaño” pudiera tocar (con muy pocos
recursos) la batería; los saxos otra vez y coros de dibujos animados para
arreglar un tema simplemente correcto. Si Rundgren hubiera sustituido el
siguiente corte, “Lucky Guy”, por su versión demo, habría salido ganando;
siendo una balada que alcanza la calificación de notable alto, un solo de
sintetizador recalentado sobra totalmente. Eso no importa, porque cuando entra
el siguiente corte “Out Of Control” recuerdas
que, cuando quiere, Todd roquea duro y se suelta la melena con un tema
proto-punk realmente bueno. El último corte de un disco es tan importante como
el que lo empieza. ¿Qué cómo acaba este enorme disco? Fácil. Con un tema sobresaliente
titulado “Fade Away” con una letra tan llena de esperanza y unos arreglos de
eco revertido tan acertados que realmente hacen que uno se desvanezca ante
tanto talento.
Si eres de esas personas que gustan de escuchar discos
cuando cae el sol y la temperatura desciende o has pasado por una ruptura o
simplemente tienes buen gusto musical y quieres expandirlo, cómprate este disco
y disfrútalo. Yo se lo recomiendo a todos mis amigos. Además, este año es el 35 aniversario de su publicación. Espero que os guste.

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