Todd Rundgren es sin
duda mi artista favorito, lo que implica que muchas entradas de este blog estarán
relacionadas con su carrera musical, incluyendo análisis de su obra, revisiones
de sus álbumes más importantes y pequeñas anécdotas unidas a su música.
Se ha escrito ya mucho sobre la figura del genio de Philadelphia.
Conocido por muy pocos, admirado por muchos, constituye lo que conocemos como
un artista de culto, uno de esos que cuenta con múltiples seguidores y que el
mainstream parece ignorar. Los que conocemos su carrera tenemos muy claro que
Todd Rundgren es un artista cargado de genialidad y personalidad que lo distingue
del resto de sus coetáneos.
Recientemente, en la entrega del Les Paul Award se emitió un
documental previo resumiendo su carrera, llegando a la conclusión de que Todd
Rundgren es un hombre del renacimiento. Yo lo corregiría y diría que Todd
Rundgren es un Futurista atrapado en el presente (Oops!, Wrong Planet) un pionero
capaz de adelantarse a su tiempo, un músico de ego titánico dispuesto a todo
con tal de no sacrificar su integridad, capaz de alcanzar las cotas más altas
de genialidad y de caer en lo más vulgar después de que sus circuitos se
sobrecarguen.
![]() |
| A Wizard, A True Star |
Definir
estilísticamente su obra es una tarea un tanto difícil, ya que se escapa a cualquier
clasificación convencional, digamos que es un caleidoscopio en el que se juntan
pop, prog rock, experimentación desquiciada, baladas, heavy metal, electrónica…
Cualquier cosa que llegue a sus oídos será sintetizada y regurgitada en una
forma única que muy pocos son capaces de imitar.
En su curriculum encontramos de todo: Multiinstrumentista, productor, videocreador, metafísico aficionado , viajero perdido en el hiperespacio, visionario de la industria musical...
Todo eso, unido a un sentido del humor tan particular como su música, un individualismo férreo, modales de narcisista extravagante y una incontinencia creativa notable da forma al artista que pudo reinar en las listas de éxito, pero decidió apostar por una carrera apartada de toda corriente para convertirse en un río que desemboca en un océano lleno de sonidos que, a veces, parecen extraídos de un planeta que no es el nuestro, si no el suyo. Lo dicho, Todd Rundgren: A Wizard, A True Star.

No hay comentarios:
Publicar un comentario